Siempre se aprende algo nuevo

on septiembre 23, 2015

aprendeSeguramente has notado que no he escrito en la última semana pero déjame decirte que se debe a una muy buena razón: preparación. A lo largo de muchos años me he documentado por mi propia cuenta sobre cuestiones de diseño pero, hoy más que nunca, he comenzado a invertir en mi preparación para hacer realidad mis sueños. Ahhh si…porque soñar no cuesta nada, ¡lo que cuesta es cumplirlos!

Tanto de manera directa como indirecta, desde antes de comenzar The Inner Interiorista he estado preparándome no sólo para el blog, sino para ser la diseñadora que quiero llegar a ser. Y todo, TODO aprendizaje cuenta. ¿Recuerdas como el señor Miyagi ponía a Daniel-san a pintar cercas o a lavar y encerar autos? ¿y cómo Daniel-san lo hacía refunfuñando porque no entendía que eso era también preparación y parte de su entrenamiento? Bueno, pues no sólo se trata de estudiar sobre diseño, sino de aprender de aquellas personas que a lo mejor no están relacionadas con el tema de tu interés, pero que cuyas vidas esconden enseñanzas valiosas para lograr tu sueño.

Así pues, de este modo me encuentro ahora inmersa en un curso añadiendo conocimiento para no sólo hacer mejor este espacio, sino también para realizar la segunda etapa de mi objetivo. Y cada vez me está quedando más claro que, lo que menos se necesita, es dinero y si muchas ganas y voluntad. Porque quien tiene esto último, busca la oportunidad hasta encontrarla.

Piensa en esto: si vas al cine al menos una vez por semana…¿te has puesto a hacer la cuenta de lo que gastas en cada ocasión? Si digamos, tomaras este dinero para invertirlo en algún curso sobre algún tópico que te interese, créeme que éste no se irá a la basura aunque después decidas cambiar tus preferencias. Todo conocimiento adquirido, aunque no lo creas, se convierte en parte de nuestro bagaje cultural-profesional y te servirá cuando menos lo esperes. Porque ahora ya no sólo se trata de tener cierto nivel de preparación para desarrollar un trabajo, se requiere de ese algo que te distinga de entre mil contadores, médicos, arquitectos o cualquiera que sea tu profesión; un algo que no se refiere sólo a tu personalidad sino al conjunto de absolutamente todas las cosas que has aprendido a lo largo de tu vida.

De este modo, aunque en estos momentos me encuentro inmersa en el duro proceso de cambiar de profesión (es decir, de mi gusto adquirido a mi pasión) sé que mis 10 años de experiencia en Comercio Exterior y Negocios me están sirviendo mucho ahora que soy diseñadora. Y si estás recién en tus 20’s y aún estudias pero tienes dudas sobre la carrera que elegiste, sólo te digo esto: relájate. Se vale equivocarse. Si bien es cierto que lo mejor es pensar a largo plazo e irse preparando temprano para lograr tus metas, la verdad es que (como decía un profesor) la “señora realidad” nos tiene deparadas muuuuchas sorpresas. No te cases con comentarios negativos tipo “desperdiciaste tiempo estudiando…” éso es una falacia monumental. Como te decía anteriormente, todo conocimiento adquirido no cae en saco roto, aunque en este momento no creas que te vaya a servir de algo.

Pues bien, estoy tomando un curso impartido por una inglesa exitosísima con su compañía. Aquí mi otro consejo, acércate a los grandes, escucha a la gente que ya ha pasado por las experiencias que vivirás y aprende de ellos. Es cierto que soy autodidacta en la pintura pero ¿sabes cómo aprendí? Copiando de mis libros de arte a Monet, a Toulouse-Lautrec, a Van Gogh. Observando lo que ellos hicieron, intentando reproducirlo pincelada a pincelada por mi cuenta. Se vale copiar para aprender, es más, es lo recomendable.

Bueno, la próxima semana vendré con más diseño. En el intermedio, quise escribirte sobre cosas que he aprendido y que me sirvieron en su momento, con la esperanza de que mi experiencia te sea útil a la vez. He aquí mi tercer y último consejo: el conocimiento se comparte, aquel que no es compartido, está destinado a extinguirse.

Sayonara minna-san!

rúbrica


Post a new comment