On the radio

on septiembre 10, 2014

En mi post anterior dedicado al Art Nouveau les hablé no sólo de los preceptos estéticos que conformaron este movimiento, sino también sobre la revolución que provocó en la manera de entender e incorporar el arte en la cotidianidad de las personas. Sin embargo, fue un poco más tarde cuando surge el diseño industrial como tal y la unión del uso y la estética con la Bauhaus, la famosa escuela de arquitectura, diseño, arte y artesanía alemana.

En la década de los 50’s, los consumidores estaban ávidos por nuevas propuestas de diseño que se diferenciaran de lo que había estado vigente en los años previos a la guerra. Fue en esta época que algunos empresarios vieron la oportunidad: Ingvar Kamprad en Suecia comenzó a innovar en la distribución, venta al detalle y diseño de muebles con su empresa IKEA; mientras que en Alemania Erwin Braun descubre e incorpora a Hans Gugelot y Otl Aicher, de la “Hochschule fuer Gestaltung” academia de diseño en Ulm, para darle otra imagen a su línea de productos.

Cabe mencionar que esta academia de diseño, fundada en 1953, retoma el trabajo iniciado por la Bauhaus (su primer rector, Max Bill, era ex alumno de la célebre escuela). Braun buscaba precisamente crear algo apto para la nueva ola de consumidores que apreciaban el buen diseño, funcional y práctico, por lo que comisionó a Gugelot y Aicher para esto. Es así como en 1955, en la exhibición de electrónicos de Düsseldorf, se presenta la nueva línea de productos, que abarcaba desde radios portátiles hasta gabinetes de música.

Braun Radio G11

Imagen: Radio G11 de Braun diseñado por Hans Gugelot

Braun SK4Poco después, con la incorporación de Dieter Rams, Braun establece su departamento interno de diseño y lanza productos que pronto se convirtieron en todo un éxito, tanto que merecieron un lugar en la colección permanente de museos como el MoMa de Nueva York y que hoy en día son considerados objetos de culto.

Imagen: Fonógrafo SK 4 por Hans Gugelot, Dieter Rams y Herbert Lindinger para Braun. Conocido como “el sarcófago de Blancanieves” significó un hito para la compañía debido a que rompió con el diseño tradicional de estos aparatos (cuya tapa era de madera) innovando de este modo con una cubierta hecha de pexiglás. En aquellos años, el uso de este material en productos era algo que no se había visto jamás, por lo que no es sorpresa que haya causado tanto revuelo entre los consumidores.

Otro radio de Braun que vale la pena mencionar es el transistor T 52 diseñado también por Rams en 1961, el cual tiene una asa incluida ideada para una época en que los automóviles no contenían un radio en sus tableros, siendo así uno de los primeros ejemplos de radios portátiles.

Braun T52

Imagen: Transistor T 52 de Braun, diseño por Dieter Rams.

Como a muchas personas, el diseño de los radios me encanta y aunque no tengo aún la oportunidad de poseer un clásico de Braun, si tengo un radio Panasonic R-200 de 1980 que está clavado en los recuerdos de mi infancia: cuando mis padres salían y me quedaba en su recámara, este radio acaparaba mi atención mientras me rebelaba a dormir. Hoy en día sigue funcionando y el sonido de la alarma seguramente es uno de los primeros sonidos que escuché en mi vida.

Otro aspecto que asimismo está entre mis recuerdos es el equipo de sonido de mi papá con bocinas enormes y espacio para guardar los discos de Santana, Van Halen, Michael Jackson, etc. entre los míos de Cri-Cri y de Laura Branigan (cuenta mi madre que ni aprendía a hablar bien pero era tan fan de la canción “Gloria” que tuvieron que comprarme el LP jajaja). Inclusive también guardo mis walkman WM F-2078 Sport de Sony por su diseño, el cual a 20 años de su lanzamiento, es ya considerado un clásico.

Philips Radio Original

Seguramente los docks para smartphones que actualmente hay en el mercado se convertirán dentro de unos años en objetos de culto. Incluso empresas  como Philips han retomado diseños de antaño (como su radio Philetta de 1955) y los han actualizado para ofrecer soluciones acorde a las necesidades de hoy.

Imagen: “Radio Original” de Philips para iPhone y iPod, reinvención de su radio Philetta 254

El radio pues, como medio, ha sobrevivido tanto a la televisión como al internet y, como aparato de sonido, ha sabido adaptarse a los tiempos y conserva su lugar entre los walkman, discman, iPod y smarthpones: ¿quién sabe que futuro le depara a esta brillante invención? Solamente me queda decir ¡Larga vida al radio!

Slider: Mi radio Panasonic RC-200, la radio Weltron 8 “Modelo 2001″ (1970) , Flow Radio por Philip Wong para Lexon (2013).

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